
Hay películas que permanecen en tu memoria, que pasan a formar parte de tu personalidad y que subyacen en tu forma de contemplar el mundo durante el resto de tu vida.
En 1986 se estrenó una que marcaría mi infancia, que vería una y otra vez con verdadero deleite a lo largo de los años y sin la cual no sería la que soy. Quizá sería mejor, tal vez peor, pero nunca la misma.
Esa película es Dentro del laberinto (Labyrinth). Fue dirigida por Jim Henson y producida por George Lucas.
Para un aficionado al cine de efectos especiales actual se trata de una propuesta chocante, posiblemente ingenua. Sus efectos son rudimentarios, muy básicos, manuales. Los escenarios se realizaron como decorados reales. Los seres fantásticos que aparecen son títeres o personas disfrazadas. No esperéis hallar en ella ni rastro de los efectos presentes en una película actual de George Lucas. Sin embargo esta tosquedad en los efectos posee un alto valor emotivo para los que nacimos en los años ochenta, pues nos remite a películas de nuestra infancia como Cristal oscuro o dibujos como Fraggle Rock.
Las canciones de la banda sonora son las siguientes (las marcadas en azul pertenecen a David Bowie):
1. OPENING TITLES INCLUDING UNDERGROUND
2. INTO THE LABYRINTH
3. MAGIC DANCE
4. SARAH
5. CHILLY DOWN
6. HALLUCINATION
7. AS THE WORLD FALLS DOWN
8. THE GOBLIN BATTLE
9. WITHIN YOU
10. THIRTEEN O´CLOCK
11. HOME AT LAST
12. UNDERGROUND
Los protagonistas son David Bowie (Jareth) y una adolescente Jennifer Connelly (Sarah).
En un principio Mick Jagger fue el elegido para representar el papel de Jareth, sin embargo por motivos profesionales no pudo hacerlo y él mismo recomendó a los productores a Bowie (menos mal, porque vamos, no hay color).
El argumento (tranquilos, no revelaré el final) es el siguiente:La cursi y solitaria Sarah se encuentra en el paso de la infancia a la edad adulta. Disfruta leyendo novelas fantásticas y haciendo cosas extrañas como ponerse flores en la cabeza o disfrazarse de sus personajes favoritos al más puro estilo cosplay (que no digan ahora los japoneses que eso lo han inventado ellos, porque es más viejo que Matusalén).
(Atiende, las pintas de Sara a finales del s.XX) :-S
Debido al carácter egoísta y airado de Sarah su relación con su madrastra es pésima. Culpa a su hermano pequeño de impedir el desarrollo normal de su vida social, puesto que a menudo debe quedarse cuidándolo cuando su padre y su madrastra salen.
Una noche, enfurecida como nunca por verse obligada a cuidar del pequeño, pronuncia las siguientes palabras:
Lo que Sarah no sabe cuando al hacerlo es que el rey de los Goblins, interpretado por un joven y atractivo Bowie en su época glam, está enamorado en secreto de ella.
Jareth desea conducirla a su castillo. Las palabras de la muchacha constituirán la excusa perfecta. La misteriosa aparición de Jareth en la alcoba de Sarah a través de la ventana en forma de búho es bajo mi punto de vista una de las mejores escenas de la película. Los goblins llevan a su hermano al castillo de Jareth y éste informa a la joven de que dispone de trece horas, ni una más ni una menos, para atravesar el castillo que conduce a su fortaleza y recuperar a su hermano. Si no lo logra, el pequeño se convertirá en goblin y vivirá con Jareth para siempre.
Sarah comienza su periplo a través del laberinto (basado claramente en el de la mitología clásica) donde nada es lo que parece.
(¡Vaya tela el pateo que se pega!)
Por el camino cruza lugares inhóspitos como el Pantano del hedor eterno (llamado así porque si tocas sus aguas apestarás para siempre) y traba amistad con seres a los que auxilia y que a cambio le brindan su ayuda en diversas situaciones, conociendo así el sentido de la verdadera amistad. También conocerá lo que significa el amor fraternal, al descubrir asombrada que está dispuesta a todo por recuperar sano y salvo a su hermano Toby.
Asimismo se encuentra con seres que tratan de impedir que llegue al castillo de Jareth, pues este desea que la chica se declare vencida para poder imponerle sus condiciones.
(Estos no es que la acaricien, es que quieren arrancarle la cabeza) XDFinalmente, en mitad de un baile de máscaras delirante, Jareth trata de obtener el amor de Sarah en una de las escenas más misteriosas y sugerentes del cine fantástico de los ochenta.

Resulta interesante y enriquecedor contemplar el proceso mediante el cual la protagonista, una niña indecisa al principio, se convierte en una mujer adulta capaz de superarse a sí misma para lograr sus objetivos y de tomar decisiones destinadas a dirigir su propia vida.
El personaje más arrebatador sin duda es Jareth, rey de los goblins, que contempla los sucesos en su bola de cristal, un hombre endurecido por la soledad en la que transcurren sus días en el castillo pero profundamente enamorado, capaz para conseguir que Sarah le corresponda de amenazas como ésta:
y de declaraciones de amor estremecedoras como esta:

No voy a revelaros el final de la película ni cuál es la decisión de Sarah, sin embargo sí puedo deciros que si un hombre como Jareth, con el encanto del misterio, la belleza y el poder, me dijera ésto...
me quedaría con él sin dudarlo. XD