domingo, 4 de enero de 2009

LEE



No sabría decir a ciencia cierta cuál ha sido la época más feliz de mi vida. Podría decir la infancia pero ¡es tan fácil ser feliz cuando casi nada depende de ti y no tienes libertad para elegir tu vida! Tal vez debería afirmar que la adolescencia porque ya era un poco más dueña de mí misma, pero ¿para qué te sirve la libertad cuando te hallas extraviado en mitad del camino sin saber quién eres ni qué hay tras la próxima curva ni si te confundiste en el último cruce?

Quizá lo que más calmara mi incertidumbre sería decir que la época más feliz es la actual y autoconvencerme y dormir tranquila y conforme por las noches. Pero no poseo la certeza y nunca he sido capaz de convencerme a mí misma de lo que no tengo por seguro. Por otro lado, pensar que es así implicaría inevitablemente un miedo a perder esa felicidad que no estoy muy dispuesta a sobrellevar.

No soporto a la gente superfeliz, que asegura que su vida ha sido un camino de rosas, ni a la absolutamente desgraciada, que se pasa el tiempo llorando y lamentándose por lo infeliz que es. Creo que en mi vida ha habido muchos momentos felices y muchos tristes y que nadie es plenamente feliz o infeliz, quien asegura serlo te está mintiendo o bien trata de mentirse a sí mismo por algún motivo.

Lo que sí puedo afirmar es que cuando la suerte me ha sonreído he disfrutado de la vida al cien por cien y cuando he tenido que llorar también lo he hecho con intensidad. No he hecho todo lo que quería ni he tenido todo lo que quería, y he hecho cosas que nunca hubiera esperado hacer. He bailado, he aprendido, he esquiado, he evolucionado, he jugado, he navegado, he celebrado, he cocinado, he patinado, he dormido, he lamentado, he bordado, he bebido, he trabajado, he escrito, he comprado, he estudiado muchísimo, he estado orgullosa de mí misma pero, por qué negarlo, también me he arrepentido de algunas decisiones. Creo que cuando la gente asegura que no se arrepiente de nada de su pasado no dice la verdad. Todos tenemos algo de qué arrepentirnos. Todos hemos hecho una elección equivocada en algún momento de nuestra vida, todos nos hemos perdido, todos hemos traicionado o nos hemos dejado traicionar sabiendo que sucedería, todos hemos perdido el camino para después regresar a él varios kilómetros más adelante. A mí me gustaría poder cambiar algunas cosas de mi pasado. Si volviera atrás no tomaría las mismas decisiones en ciertos momentos. Sin embargo es imposible volver atrás, porque la vida es un camino sin retorno, que se hace una sola vez y que a pesar de todos los errores, es nuestro camino. Me hago responsable de todos mis errores, los asumo, cargo con sus consecuencias y lo único que puedo hacer al respecto es tratar de no repetirlos.


He vivido momentos muy felices en mi vida como ya he dicho, sin embargo creo que los mejores no son los que he vivido físicamente sino los que han existido sólo en mi mente durante esas horas, miles y miles de horas, que he pasado con un libro en las manos. Es algo que me parece muy curioso: los niños de ahora no leen porque a quien lee se le considera raro y antisocial (cuando, por el contrario, quien lee es quien más se preocupa por comprender su sociedad y su mundo) y, por lo tanto, no creo que lo que viven físicamente difiera de lo que viven mental y espiritualmente. La gente en la época actual no es intelectual ni espiritual.

La lectura es lo más perdurable que ha habido en mi vida junto con el amor de mis padres y mis abuelas.

Cuando era niña mi abuela nos llevaba a mi hermana y a mí al parque a jugar muchas tardes después de merendar y hacer los deberes del colegio. Ella iba a jugar con las otras niñas y se peleaba con ellas por una Barbie y jugaba al voleibol y a las canicas y saltaba a la comba. Yo entraba en la biblioteca de al lado y hablaban conmigo Enid Blyton y Alfred Hitchcock, Neruda y Bécquer, Gloria Fuertes, Emilio Salgari, Juan Ramón Jiménez el poeta, y soñaba con ser Jorgina en Los cinco y con ser la forma etérea que perseguía Gustavo Adolfo y la Marisombra de Neruda y con formar parte de la tripulación del Tigre de Malasia y surcar los mares a su lado y abordar las naves de los perros ingleses.

Durante las numerosas noches de insomnio de mi infancia un libro me acompañaba y escondida bajo las sábanas gastaba pilas y pilas iluminando las páginas porque mi madre, enfadada, me exigía que me acostara, e iba al día siguiente al colegio con los ojos enrojecidos y cara de hecha polvo y mi madre no entendía cómo era posible que le pidiera tantas pilas de linterna.






Más tarde, en el instituto, aprendí a falsificar su letra y su firma:

"Querido profesor de Educación Física:

Mi hija ha pasado la noche muy enferma vomitando, por lo que le agradecería que la eximiera de la clase de hoy.

Atentamente: Carmen Martínez".


No podía comprender cómo era posible que nos hicieran correr y saltar cuando podíamos imaginar que corríamos en las Olimpiadas o que saltábamos de barco a barco con una espada en las manos o que cabalgábamos a lomos de Babieca dando lugar a una leyenda.
Me libraba de una de cada tres clases de esa asignatura y me iba a la biblioteca, donde devoraba una novela tras otra y también algunos libros de poesía.

Recuerdo que a esa edad empecé a cansarme un poco de los escritores nacionales y me pasé a la literatura internacional. Mi preferida fue la francesa y los personajes de Stendhal, Balzac y Flaubert se convirtieron en mis acompañantes durante esas horas y admiré los versos de los poetas malditos (Baudelaire y Verlaine sobre todo) y pasaron a formar parte de mi alma. Mi preferido fue Dumas a pesar de saber que empleaba negros, y leí tres veces Los tres mosqueteros y a veces deseé ser D'Artagnan por su inteligencia, en otras ocasiones Aramis porque era hermoso y en otras Richelieu o Milady porque eran deliciosos en su perfidia y el duque de Buckingham siempre me pareció un rancio. Con El conde de Montecristo dormí en la mazmorra del castillo de If con Edmond Dantès y lloré con él la traición política del capitán Leclère y la traición sentimental de Fernando y Mercedes, y regresé a París con él para vengarme, descubriendo al final que la venganza no alivia el dolor por la traición.

Mucha gente cree que la lectura está relacionada con una clase social determinada o depende de los estudios realizados. Mi padre no realizó estudios porque fue un rebelde y no le dio la gana, sin embargo en la cabecera de su cama nunca falta una novela y ha leído a Shakespeare y a Cervantes y a Sófocles y cuando no le apetece nada de eso lee a Agatha Chistie.


En mi casa siempre hemos hecho los regalos en Navidad, aunque para Reyes no hay año que no caiga algún detalle para cada uno. Hoy no sabía qué comprarles. Y pensando y pensando he descubierto cuáles han sido los mejores momentos de mi vida y me he dado cuenta de que debe ser cosa de familia porque creo que para ellos los momentos que han pasado leyendo también han sido maravillosos. Así que he decidido comprarles un libro. Porque en un libro el espíritu trasciende la materia. Porque un libro parece poco y es mucho. Porque los mejores perfumes se venden en frascos pequeños.



45 comentarios:

didac dijo...

me ha encantado esta entrada !!!
estoy tan deacuerdo con casi todo lo ke dices !!!! mira yo no he estudiado nunca ,pero el plaer de leer nadie me lo kita ni me lo kitara nadie en estos momentos estoy enganxado a paul auster y parezco un tonto con el libro a todas partes vamos que viva la lectura y sus consecuencias un fuerte beso feliz año y riete !!!

El osito con zapatos nuevos dijo...

Totalmente de acuerdo contigo. Yo siempre recuerdo el verano como la época en la que más libros leo: las noches en la terraza con un tinto de verano, una velita... y un libro en la mano

Princesa dijo...

Nena, tienes razón, creo que las personas que dicen que no se arrepienten de nada en su vida es porque se quieren engañar a ellos mismos, pues todos nosotros, aunque a veces sea sin querer, hemos tomado decisiones equivocadas...

Y en cuanto a los libros, estoy totalmente de acuerdo contigo, son fascinantes. Cada libro es un mundo, un paraiso donde meterte y poder dejar volar tu imaginación como si fuera la realidad...

Besotes

Juan Rodríguez Millán dijo...

Eres una soñadora. Y eso me encanta, Cas, de verdad. Tanto como la sinceridad que sale de tus letras.

Hoy me has emocionado leyéndote. Y me has dado un poquitín de esa magia que tanta falta hace, en estas fechas y todo el año. Muchas gracias.

Parsimonia dijo...

Es un buen regalo porque un libro no sólo son palabras, sino que encierra muchas emociones y compartir una lectura también es una diversión.
Besos

thesil dijo...

Un libro siempre es un acierto como regalo. Además los apasionados de la lectura siempre aciertan.

un beso guapa

Parsimonia dijo...

Que me acabo de enterar: FELIZ CUMPLEAÑOS!!!!!!!
Disfruta de tu día.
Besotes

YLM-SPAIN dijo...

Bonito Post Cas. Y bonito consejo el de leer porque cuando tienes un libro al lado es como cuando tienes un amigo, ni te sientes solo, ni te aburres, te proporciona agradables momentos, llenan tu vida...

_Hackett dijo...

Me sorprende el hecho de que haya gente que califique de raros a quienes leen.

Me siento abrumado ante tu precocidad como lectora. Me reafirmo en mi pensamiento al juzgarte como "una mente interesante".

Besos y feliz año nuevo.

MATTIE dijo...

Muchas felicidades retrasada corazon. Un besazo muy fuerte.

S dijo...

Un post genial.

Besos.

Jul dijo...

sin palabras...
Mira que nunca había comentado, y la primera vez que lo he querido hacer me has dejao muda: Perfecto (y totalmente cierto, que es lo más importante).
Un besito

Trasto dijo...

Creo que tienes razón. Todos nos hemso equivocaso alguna vez y quien dia que no miente. Que nos arrepentimos de cosas que hemos hecho? porsupuesto pero no se todo pasa por algo y si nos equivocamos, asi es una manera de aprender.
Con lo de los libros mola porque es una manera de evadirte y soñar (yo soy muy soñadora).
Bien hecho en haberles regalado eso a tu family ;)

Blaudemar dijo...

Cas, me ha encantado esta entrada.
Yo recuerdo que nos prohibieron quedarnos en el aula durante la hora del patio por "culpa" mía. Prefería quedarme siempre allí, leyendo, a salir a jugar. Tenía a los profesores preocupados.
Y siempre, al salir del colegio, me pasaba por la biblioteca a "cambiar" el libro que había devorado la noche anterior.
Mi imaginación ha estado en infinidad de sitios antes que yo haya podido pisarlos (y algunos sé que no los pisaré nunca).
¡Y yo también quería ser Jorgina!

Besos, wapa!

Vantysch dijo...

Hola Cas! :D recientemente publiqué un librito y pasé de alguna manera al otro lado del espejo también. Como lector adoro a los escritores que ponen pasión en lo que hacen y como escritor adoro a los que leen más allá de lo que está escrito.

Dicho esto, entré para desearte un 2009 con miles de momentos especiales y con toda la felicidad que alguien de tu calidad se merece...

Un millón de besos guapa! ;)

Chasky dijo...

Vaya pedazo de post, ahora no sé ni qué comentar.

Lo primero nadie puede ser supermegafeliz porque la supermegafelicidad no existe, ahora bien se puede ser feliz muchas horas al día disfrutando de lo que haces cada momento. Además aunque pueda parecer lo contrario pasar momentos chungos es bueno, nos hace tomar decisiones, hacer autocrítica y valorar lo verdaderamente importante de la vida, y quien no aprenda con estas cosas o no pase momentos difíciles lo lleva claro en la vida.

Y luego los libros, qué quieres que te diga, yo no podría vivir sin tener un libro entre las manos; ahora mismo no concibo tener algún libro empezado y leer algo cada día, por pocas hojas que sean. Así que me parece estupendo que regales libros, para mi al menos es el mejor regalo que se le puede hacer a una persona.

Lapau dijo...

menuda reflexion has hecho... un buen recorrido por la vida...

Besotes!

Cleo dijo...

Siempre me gustan tus entradas pero esta más, adoro leer, de hecho mis libros son parte de mi vida...y los tengo a cientos...x cierto superbonito el anillo que te han regalado...
Mil besos

Lorentzo dijo...

Yo con esto del blog y la carrera, cada día leo menos. PERO ES POR FALTA DE TIEMPO, QUE CUANDO TENGO UN HUECO LIBRE SE LO DEDICO A UN LIBRO (lo aclaro, jaja).

Un beso preciosa.

Ana dijo...

No hay nada como un buen libro!
Yo igual que tu, de pequeña me identificaba con Josefina de los Cinco,y anhelaba pasar las mismas aventuras.
Desde que empecé a leer, no paré hasta el día de hoy, siempre tengo 3 o 4 libros pendientes para leer.

Besos

X dijo...

¡Feliz cumpleaños! (o sí que me acabo de enterar xD). :D

Tienes razón en todo, aunque creo que lo que estudiamos también influye en lo que leemos, es de esperar que alguien que ha estudiado Publicidad, como tú, lea más que un ingeniero agrónomo, ¿no? Por supuesto, esto no quiere decir que vaya a ser así en todos los casos, pero me resisto a creer que no nos influya algo. :P

Como dice Didac, viva la lectura y sus consecuencias, me ha encantado esta frase. :D

Cris M. dijo...

A mí tb me encanta leer...no podría vivir sin mis libros!!

Por cierto como haces para poner el enlace a las invitaciones de trendtation?? es q así doy uso a las mías!! :P

pd. vaya regalazo el d la entarada anterior!!

javixu dijo...

Ay Casandra! Me ha parecido una entrada genial, maravillosa.
Si sigues por esa línea te compro un piso en la playa! jeje
Lo confieso, yo también pasé mi infancia rodeada de libros...

Besitos

oL dijo...

Qué bonito Cas! Te he leido embobada! :)
Yo leo... no voy a decir mucho porque no leo mucho... Lo hago cuando me apetece que casi siempre es cuando no tengo que estudiar... jajajaja
Un besazo guapísima! Y mil gracias por tus post!! Cada día me gustan mas!

psicobolche dijo...

muchas gracias cass, lo mismo te deso con todo el corazon

Mi miembro dijo...

Me he perdido por su fantástico, blog me queda felicitarla por tan maravilloso momento que me ha echo pasar, muchas felicidades reciba un afectuoso saludo.

veva dijo...

Genial Cas, GENIAL. No sabes cuánto te entiendo, y lo poquitas que somos.. ;)

Un beso enorme (más enorme que nunca)

psicobolche dijo...

lametablemente uno solo es dueño de su existencia cuando sueña, sin la necesidad de estar dormido, y agunas cosas de tu infacia me recuerdan la mia, muy lindos tus textos sos una persona interesante,


me imagino que te gusta Ernesto Sabato?

Cris M. dijo...

Guapa creo q me he explicado mal!! me refería a lo q tienes puesto en la columna derecha, esa imagen q pone lo de trendtation!! sabes lo q te digo?? supongo q se encontrará en alguna parte en trendtation o algo así...pero no sé encontrarlo!!

Gracias de todas formas!! ;)

Esteban dijo...

Es muy cumplicado saber cual es la parte más feliz de la vida, yo pienzo que todas las epocas tiene cosas buenas y malas.
Un beso

TEFIMELON dijo...

CREO QUE EL HECHO D EVIVIR LA VIDA INTENSAMENTE TE LLEVA APASAR POR TODO TIPO DE SITUACIONES, POR LAS CUALES DEBEMOS PASAR, PORQUE E SPARTE DE NUESTRO MUNDO. Y COINCIDO CON VOS EN EL AMOR POR LA LECTURA, ES INCREIBLE, Y UNA LASTIMA EN VERDAD, QUE HAYA TANTA GENE QUE NO DESCUBRIO AUN LO BUENO DE ESTO


BESO

Aniña dijo...

Compartimos infancia que lo sepas yo tb gastaba pilas xD


besitos Cas...

Aliena dijo...

me ha encantado la entrada, no podría estar más de acuerdo!!! y yo también quería ser jorgina, jajjaj!

Aliena dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
chapete dijo...

el poder de los libros, que hace volar la imaginacion!!!

que usté lo lea bien.


chauuuuuuuuu

laratitapresumida dijo...

Otra cosa más que tenemos en común: yo también asocio grandes momentos de mi vida con lecturas y con visitas a bibilotecas. No existe un lugar más mágico que una librería pequeña, de esas de toda la vida, con ese olor y todos esos libros tan bien ordenados. Para mí, eso es la magia.
Besos.

LUANOVA dijo...

¡Cuánta razón tienes!
Y cuánto me identifico, devoraba tantos libros como años fui exenta de gimnasia jeje
La llamada de la selva, creo que fue el primer libro que leí, al que siguieron muchos más, no había reyes, cumpleaños o santo en el que que no me hiciese con un ejemplar, que luego disfrutaba compartiendo con mi abuelo, octogenario,sin ni siquiera estudios primarios conluídos, ex combatiente en la Guerra civil y la persona con más amplias miras que he conocido en mi vida.

bss

Felices Reyes

Gabiprog dijo...

Algunos libros siempre cuentan como amigos para toda la vida.

Un besico!

maba dijo...

yo siempre regalo libros..

y quería ser muchos de los personajes que dices...y otros muchos más..

es increíble el poder de la lectura!

besos

Miss Urbanita dijo...

Me encanta cómo escribes. Enganchas como un buen libro... Soy adicta a Agatha Christie y, en general, al placer de la lectura.
Muchos besos, guapísima ;)

La sonrisa de Hiperión dijo...

Yo siempre he tratado de construir mi propio personaje.... pero me equivoco tanto!
Saludos...

bebita dijo...

Hoy he regresado al trabajo después de las vacaciones de Navidad. Sabes qué hice anoche? Leer hasta la madrugada emocionándome hasta las lágrimas...
Besitos!

bebita dijo...

'Paraíso inhabitado', de Ana María Matute, una de las historias de amor más bonitas que he leído en mucho tiempo... :)

Muaka dijo...

Preciosa tu entrada me recuerda mucho a mi infancia los libros de los cinco, los comics que venian con el periodico cualquier excusa era buena para ponerse a leer cosa que tengo que agradecer a mi profesora de la infancia que nos enseño a amar a los libros ahora los niños se pasan el dia en la consola es una pena...

Un besazo y disfruta de la noche de reyes

Brie dijo...

Niña, qué profunda :D a mí también me hace feliz leer, en mi casa siempre han habido miles (igual no tanto, pero varios cientos sí) de libros... cuando era pequeña, por leer, me leía la parte de atrás de los champús cuando iba al lavabo :D es una lástima que ahora "no esté de moda". Pero lo bueno es que es un hábito que se transmite generación tras generación, y seguro que tus hijos también serán buenos lectores, si te ven entregada con pasión a un buen libro...